Anticiparse a las consecuencias del COVID 19 para adoptar políticas públicas y particulares de mediano y largo plazo

La crisis social, económica y sanitaria producida por el COVID-19 ha supuesto, en palabras del Banco de la República de Colombia, “[…] un impacto negativo mayúsculo sobre la demanda y la oferta agregadas de la economía […]” (1). Grosso modo, esto se puede entender al observar que el aislamiento preventivo ha disminuido la dinámica del consumo interno y externo, y ha afectado el modelo productivo y su capacidad para colocar bienes y servicios en el mercado.

Nos encontramos en medio de una situación sin paralelo histórico, y ello puede explicar que, a diferencia de otras crisis, esta no haya sido vaticinada; ¿Cómo deben los países responder ante este desafío? Recomendaciones de organismos multilaterales divergen en atención a las condiciones particulares de cada país y región, por ejemplo, es posible observar los siguientes lugares comunes para los países latinoamericanos y del caribe(2):

  1. Mejorar la capacidad instalada de respuesta sanitaria.
  2. Apoyar a poblaciones vulnerables.
  3. Defender el tejido productivo y el empleo formal.
  4. Acudir a políticas fiscal y monetaria expansivas para reducir el impacto económico.

Al anterior contexto, se suman las dificultades estructurales adicionales frente a la aplicación de las medidas recomendadas en Colombia, por, entre otras, las siguientes razones: (i) El precio internacional del petróleo (BRENT, referencia de exportación del país) ha disminuido 38,62% en los últimos doce meses(3); (ii) Las calificadoras de riesgo internacionales (Fitch Ratings y Standar & Poor’s) bajaron la calificación crediticia de Colombia(4), y Moody’s bajó la perspectiva de los bancos colombianos(5); y, (iii) La deuda pública bruta del Sector Público No Financiero cerró en marzo de 2020 en el 64,2% del PIB anual(6).

Sin embargo, resulta preciso resaltar algunas de las medidas de política pública adoptadas por el Gobierno Nacional Central a modo de respuesta ante la contingencia, como por ejemplo: (i) Medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio con desescalamiento paulatino y sectorizado tras el cumplimiento de sendos protocolos de bioseguridad; (ii) Inyección de capital al sector salud 21,1 billones de pesos al sector salud en lo corrido del 2020; (iii) Transferencias monetarias directas a poblaciones vulnerables, por medio del fortalecimiento de “Colombia Mayor”, “Familias en Acción” y “Jóvenes en Acción”, por un valor superior a los $1.877.297 millones de COP, así como un apoyo económico a la población cesante; (iv) Programa de apoyo al empleo formal (PAEF) con subsidio de nómina, a través del cual se han entregado a junio de 2020 $849.381 millones de COP en todo el país(7); (v) Disminución de la tasa de interés de intervención en 100 puntos básicos y relajamiento de los requisitos para intervenir en las operaciones de deuda pública; (vi) Relajamiento del Régimen de Insolvencia Societaria; (vii) Flexibilización de los regímenes contractuales en materia comercial y laboral; y, (viii) Fortalecimiento del FNG y creación de líneas de crédito de bajo interés para mipymes.

Como se puede observar, el Estado colombiano no ha escatimado esfuerzos en cuanto a política fiscal y monetaria se refiere. ¿Qué implicaciones tendrán estas medidas? Es importante tener presente que cada centavo que gasta el gobierno tiene que provenir de alguna fuente, como impuestos, deuda pública, utilidades de empresas públicas, o rendimientos financieros, entre otras. Por ello, es importante que los colombianos estemos al tanto de las proyecciones económicas del país en el corto plazo, y a partir de ellas podamos tomar decisiones de inversión, ahorro y consumo.

De acuerdo con el Informe de Política Monetaria 04/2020 del Banco de la República, citado anteriormente, se espera que en el 2020 el PIB real del país decrezca en 2,2%, también se prevé que el déficit fiscal del Gobierno Nacional Central sea de 5,2%, y que el desempleo nacional cierre entorno al 20%; sin embargo, para el 2021 las perspectivas son mucho más alentadoras, dado que se espera un crecimiento del PIB real entre el 3,5% y el 4,1%, lo que probablemente tenga que ver con profuso aumento de la Inversión Extranjera Directa – IED en el país, a pesar de las malas calificaciones crediticias recibidas recientemente(8) y con la buena recepción de las medidas tomadas por el gobierno nacional en cumplimiento de los parámetros establecidos por organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud – OMS, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico – OCDE, el Banco Interamericano de Desarrollo – BID, el Fondo Monetario Internacional – FMI y el Banco Mundial – BM.

Se tiene entonces que el 2020 será para Colombia un año complicado, que afectará el balance fiscal y cambiario en el corto, mediano y largo plazo; sin embargo, las perspectivas respecto de la recuperación económica son alentadoras, y estarán indefectiblemente ligadas al descubrimiento de una vacuna y el tiempo que ello implique. ¿Cuáles serán entonces los efectos en el mediano y largo plazo? A lo largo y ancho del globo, diversos países han flexibilizado restricciones de gasto público, y Colombia no ha sido la excepción, puesto que se ha decidido suspender la regla fiscal(9) que ha garantizado la estabilidad macroeconómica en Colombia para las vigencias de 2020 y 2021, bajo el entendido de que el curso de reactivación económica posee altos costos financieros. El país está aumentando su gasto presente para evitar la profundización en la ruptura del tejido productivo, y tendrá que encontrar los recursos para hacerle frente a esta decisión en el futuro.

Posibles escenarios

De forma prospectiva, se podrían proyectar algunos posibles escenarios relacionados con las venideras vicisitudes sociales, económicas y jurídicas, sin pretender en modo alguno augurar devenires certeros, sino más bien propender por el aumento de la reflexión sobre el impacto que las decisiones en el presente tienen sobre la sociedad en el futuro:

  • Reforma Tributaria: Colombia es un país en el que se realizan reformas tributarias formales cada 20 o 22 meses, por lo que no resultará extraordinario que, en los meses próximos al fin de la pandemia, se proyecte una reforma adicional al sistema tributario. El Gobierno se encuentra en la necesidad de aumentar el recaudo y disminuir el déficit fiscal, procurando al menos 20 billones de pesos. A modo meramente comparativo, se tiene que la decisión de aumentar el IVA del 16% al 19% del valor de la transacción se fundamentó en un recaudo esperado de entre 8 y 14,9 billones de COP(10).
  • Postergar la reforma pensional: pese a que la reforma pensional es una política pública urgente e importante hace años, lo cierto es que las iniciativas en este sentido tienen un alto costo político, por lo que es previsible que la reforma que estaba proyectada para el 2020 no se realice, y tal vez tampoco tenga lugar en el 2021. En este punto vale la pena mencionar que el 17 de junio de 2020 se aprobó en segundo debate una iniciativa legislativa por medio de la cual se pretende modificar la Ley 797 de 2003, con miras a garantizar el traslado de afiliados entre fondos de pensiones(11); se tiene que éste, que no es un proyecto de reforma estructural -en tanto que no resuelve el déficit del sistema-, tendría un coto de $27,9 billones de COP(12), costo que el presente gobierno ha considerado desproporcionado, y por ello solicitó su archivo.
  • Privatización de empresas de propiedad del Estado: la privatización de las empresas de propiedad del Estado, incluso cuando estas son exitosas, es un mecanismo eficiente para obtener recursos en el corto plazo, aunque con afectaciones graves para el erario en el largo plazo. En la medida en que políticas públicas de este tenor no afectan directamente el bolsillo de los contribuyentes de hoy, es probable que el Estado se vea tentado a acudir a la privatización de compañías exitosas(13).
  • Relajar los requisitos para la explotación de los recursos naturales y/o aumentar la exploración y explotación de recursos naturales: la economía colombiana ha aumentado su dependencia sobre el sector de minas y energía en las últimas décadas, en las que es posible observar un aumento en la participación de este sector en el PIB. Esto, a pesar de que “[…] Colombia presenta uno de los niveles más elevados de tasas nominales tanto de impuesto a la renta como de regalías entre los países de América Latina, paradójicamente se coloca entre los más bajos en términos de ingresos fiscales por unidad de valor agregado por el sector de minas e hidrocarburos. […]”(14).
  • Disminución de las libertades individuales: en algunos países donde el tamaño del Estado es grande y a veces, irrestricto, en términos de facultades para intervenir en el diseño e implementación de políticas públicas, de intervención en la economía y en los derechos sobre la propiedad, la privacidad, y libertad de prensa se ha evidenciado una tendencia a aumentar las limitaciones sobre los derechos de los ciudadanos(15). Quizá se surtan reflexiones alrededor de este tema, que en Colombia ha tenido una evolución basada en el amplio respeto y las garantías.
  • Protestas sociales: muchos de los posibles escenarios ilustrados, sumados a un probable aumento de la desigualdad en el país, generarán inconformidad en la población, y de ello se deriva que sea altamente previsible que los colombianos salgan a las calles a exigir oportunidades, y en general, mejores condiciones sociales, políticas, económicas y ambientales.
  • Fenómenos naturales: los fuertes impactos que este tipo de fenómenos generan en las poblaciones, son un aspecto que no se puede descuidar; extraordinarios esfuerzos económicos se han venido realizando por el Estado a efectos de enfrentar el COVID 19, y aunque esperamos no coincida con esta difícil época, nos exige estar alerta, no bajar la guardia y continuar desplegando todas las acciones preventivas y de preparación. El reciente movimiento telúrico de 7.7 en la escala de Richter en México, con una alerta oportuna, permitió salvar muchas vidas.

    La presente es una invitación a reflexionar sobre los determinantes estructurales que rigen el comportamiento de nuestra sociedad, sobre los cambios y las vicisitudes en las que nos estamos viendo inmersos, sobre las decisiones de política pública que se han adoptado y sobre las acciones que han de tomarse para que, una vez terminada la contingencia, dispongamos del mejor escenario posible.

    “[…] Lo que necesita la humanidad no son soluciones; creo que lo que necesita es conciencia de lo que está pasando. […]”(16). – Juan Pablo Zapata Cruz, Gerencia de Asuntos Legales.

Superíndice

  1. Banco de la República. (2020). Informe de Política Monetaria 04/2020. Bogotá.
  2. Tomado de la página del Banco Interamericano de Desarrollo (https://www.iadb.org/es/coronavirus) y de la página de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (http://www.oecd.org/perspectivas-economicas/marzo-2020/) el 22 de junio de 2020.
  3. Tomado de https://www.bloomberg.com/markets/commodities
  4. Tomado de https://www.portafolio.co/economia/fitch-bajo-la-calificacion-de-colombia-y-mantiene-perspectiva-negativa-539599 el 22 de junio de 2020.
  5. Tomado de https://forbes.co/2020/04/22/economia-y-finanzas/moodys-baja-perspectiva-de-bancos-colombianos-de-estable-a-negativa/ el 22 de junio de 2020.
  6. Tomado de https://www.banrep.gov.co/es/boletin-deuda-publica el 22 de junio de 2020.
  7. Tomado de https://procolombia.co/noticias/covid-19/reporte-diario-medidas-implementadas-por-colombia-frente-al-covid-19 el 22 de junio de 2020.
  8. Tomado de https://id.presidencia.gov.co/Paginas/prensa/2020/Inversion-extranjera-no-minero-energetica-aumento-141-entre-enero-y-abril-de-2020-200519.aspx el 22 de junio de 2020.
  9. Según el Artículo 5 de la Ley 1473 de 2011, la regla fiscal colombiana implica que el gasto estructural no super e al ingreso estructural, en un monto que exceda la meta anual de balance estructural establecido.
  10. Tomado de https://www.eltiempo.com/economia/sectores/iva-del-19-por-ciento-en-la-reforma-tributaria-2016-47828 el 05 de junio de 2020.
  11. Consúltese el estado de este Proyecto de Ley en https://congresovisible.uniandes.edu.co/proyectos-de-ley/por-medio-del-cual-se/10057/
  12. Tomado de https://www.dinero.com/economia/articulo/cuanto-cuesta-el-traslado-de-los-afiliados-de-fondos-de-pensiones/289863 el 05 de junio de 2020.
  13. Compleméntese esta previsión con las implicaciones que tiene el Sesgo del Presente y la Sobrecarga Cognitiva, entre otras heurísticas estudiadas por la neuroeconomía, sobre la toma de decisiones a nivel individual o social.
  14. Contraloría General de la República de Colombia, “Minería en Colombia: Derechos, Políticas Públicas y Gobernanza” (2020). Disponible en https://www.contraloria.gov.co/documents/20181/472306/01_CGR_mineria_I_2013_comp.pdf/40d982e6-ceb7-4b2e-8cf2-5d46b5390dad
  15. Esta tendencia comprende los casos representativos de China y Rusia, pero no de forma exclusiva. Pueden observarse casos como los Cuatro Tigres Asiáticos, que han implementado medidas restrictivas de la privacidad individual, o el caso de algunos países miembros de la Unión Europea, que han aplicado restricciones a la libertad de prensa.
  16. Ospina, W. (2018). El taller, el templo y el hogar. Literatura Random House.

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