Innovación inteligente para una nueva realidad

Situación actual

Ya hemos leído tanta información sobre la hecatombe que trajo consigo el Covid-19, que no vale la pena profundizar en el tema. Lo cierto es que para mediados de mayo de 2020, el mundo ya suma casi 4.4 millones de personas infectadas y cerca de 300 mil muertes (3).

En términos económicos, resulta apresurado dar cifras sobre los efectos de esta pandemia; sin embargo, algunos cálculos de expertos usando modelos matemáticos (4), estiman una reducción del PIB de Colombia de entre 1,91% y 3,90% durante el año en curso, dependiendo de la eficacia de las medidas de contención y mitigación que se han ido tomando. A esto hay que sumarle la caída de los precios del petróleo, en un contexto en el que la reducción en la demanda global supera las perspectivas de nivelación de precios planteadas por la OPEP, luego de acordar un recorte del 10% en la producción global del crudo.

En el ámbito local, las perspectivas no son más alentadoras. Algunos análisis preliminares calculan que el efecto de la cuarentena para el municipio de Medellín sumaría pérdidas cercanas a 1,6 billones de pesos o 2,6% del PIB anual, teniendo en cuenta que diversos sectores como el de la construcción, manufactura, comercio, entre otros, han reducido su actividad productiva entre un 50% y un 100% durante las últimas semanas. En cualquier caso, diferentes modelos indican que la pandemia puede extenderse desde unos meses hasta dos años con olas de infección de magnitudes variadas (5).

Las medidas para atender la crisis

Desde el pasado 23 de marzo, el Gobierno nacional ha anunciado diferentes medidas (6) orientadas tanto a la disminución de la velocidad de contagio, como a aligerar el peso de los costos económicos de la crisis. Si bien todas las acciones tomadas son indispensables para aliviar los efectos inmediatos de la crisis, su efecto en el mediano y largo plazo es limitado y más si se tiene en cuenta el estado general de la finanzas nacionales. En ese sentido, resulta vital pensar en otro tipo de alternativas para salvar vidas, prevenir el riesgo de caer en una enorme depresión, y sentar las bases para una recuperación económica de largo plazo (7).

Por su parte, hace algunos meses, el ex-ministro Juan Camilo Restrepo planteó la necesidad de pensar en la implementación de un “Plan Marshall Criollo” (8), basado en elementos como la revisión de la regla fiscal (con el fin de alcanzar unos 25 billones de pesos adicionales de endeudamiento), acudir a la banca internacional para obtener préstamos que permitan la obtención de parte de dichos recursos, e incluso acudir a crédito por parte del Banco de la República. De lo que se trata, según el ex-ministro, es de hacer “uso de todo el espacio fiscal disponible para brindar más apoyo a la economía”(9).

Con base en lo anterior, lo que proponemos se parece más a un “New Deal Criollo” enfocado en situar la innovación como eje central para articular esfuerzos en torno a proyectos de gran calado que no solo contribuyan a acelerar la recuperación económica, sino que hagan de Colombia un país más competitivo y sostenible social, económica y ambientalmente.

¿Cómo hacerlo?

Este nuevo acuerdo implica la toma de decisiones ambiciosas en un entorno de cambios radicales derivados del distanciamiento social y la desaparición y/o disminución del tamaño de varios sectores económicos. A continuación, exponemos algunas ideas para poder lograrlo.

1- Cambio en la direccionalidad de las políticas de innovación.

Tradicionalmente, las políticas de innovación en Colombia han tenido un marcado foco sectorial y se han orientado a solucionar fallas del mercado. El nuevo contexto socioeconómico implica replantear la orientación de dichas políticas superando los enfoques mencionados anteriormente, dotándolas de objetivos que sirvan a la sociedad en general y no sólo a unos actores con mayor poder de cabildeo. En ese sentido, enfoques que proponen el diseño de políticas de innovación con base en la solución de retos o el cumplimiento de “misiones”, permiten concentrar esfuerzos en necesidades específicas, tales como reducir la contaminación ambiental, fomentar la movilidad sostenible, reducir la inseguridad, la desigualdad y el desempleo, entre otras, mientras se generan negocios globales alrededor de las soluciones, en consonancia con los objetivos de desarrollo sostenible (ODS).

Esta visión sobre las políticas de innovación debe concretarse también en la puesta en marcha de instrumentos que habiliten la realización de inversiones de manera orientada y eficiente, como las compras públicas innovadoras (10). Así mismo, estamos en un momento preciso para repensar los esquemas tradicionales bajo los cuales definimos objetivos y medimos avances en nuestro sistema de innovación, trascendiendo la actual medición del gasto en I+D y ciencia y tecnología como porcentaje del PIB, la generación de start-ups, la cantidad de patentes otorgadas, etc., para emplear mediciones que reflejen el efecto de la ciencia, la tecnología y la innovación en el bienestar de los ciudadanos.

2- Autopistas digitales para la equidad y la competitividad.

De la misma manera que los Estados conectaron a los ciudadanos y al mundo a través de redes neutras de autopistas para trenes, vehículos y camiones, es el momento de construir redes neutras de Internet para que todo colombiano tenga acceso a Internet del siglo 21 y pueda aprovechar al máximo la nueva realidad digital y economía de contacto reducido que se nos vino encima.

Hoy en día las personas de menos ingresos en Colombia invierten entre el 8 y el 11% de su renta para acceder a Internet de baja calidad (5 Mbps o menos), mientras que aquellos con altos ingresos invierten menos del 2% en este servicio básico. Además, la velocidad promedio de conexión a internet en Colombia es de 14,5 Mbps (11), mientras que en países como Tailandia, Rumania y España, esta sobrepasa los 120 Mbps (12). Con base en lo anterior, el Estado colombiano y/o los gobiernos locales podrían embarcarse en grandes proyectos de inversión en la infraestructura TIC necesaria para que todos podamos contar con acceso a Internet de mínimo 500 Mbps, simétrico y con un reuso muy bajo, a un costo máximo del 3% de los ingresos familiares.

Lo anterior implica inversión para hacer las carreteras de fibra óptica que puedan ser usadas por cualquier proveedor de Internet, de manera que todos podamos acceder a tele educación, tele salud, realidad virtual, 5G, y demás tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial en esta nueva realidad digital de distanciamiento social. Adicionalmente, proyectos de este tipo podrían funcionar como política contracíclica al generar muchos empleos en el sector de la construcción y servicios TI, mientras preparamos así al país para la nueva realidad digital y el mundo competitivo de este siglo.

3- Estrategias de mitigación de riesgos deben permitir la generación de modelos de negocios basados en tecnología.

La nueva realidad del distanciamiento social generará un aumento en el uso de tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial. Estas tecnologías se harán cada vez más relevantes como parte de las estrategias para identificar, calcular y mitigar riesgos derivados de la interacción humana, por lo que el uso de tecnologías en el ámbito de la robótica, la inteligencia artificial, la analítica de datos, los dispositivos interconectados y el internet de las cosas se hará cada vez más frecuente. Si bien esto trae enormes dilemas éticos, también genera oportunidades de negocio, de dimensiones inimaginables hasta hace unos pocos meses, que sin duda pueden contribuir a reactivar la vida social y económica de las ciudades.

4- Regulación.

Es hora de implementar esquemas regulatorios más ágiles que habiliten la ejecución de proyectos de gran escala como los mencionados anteriormente y que incluso permitan la implementación de pilotos en el ámbito de la movilidad, la gestión de residuos, la prestación de servicios de salud, la educación virtual, etc. Esquemas como el de los areneros de ciudad (13) o las zonas de regulación transitoria, definidas como áreas geográficas donde se pueden probar tecnologías y marcos normativos de manera controlada, pueden resultar vitales en un contexto en el que será cada vez más difícil gobernar por decreto, y en el que se requiere la toma de decisiones e implementación de acciones públicas de manera rápida y eficiente con base en evidencias claras.

5- Invertir la pirámide de movilidad debe ser la prioridad.

El uso de medios de transporte masivo será cada vez más limitado por la necesidad de mantener el distanciamiento social. Según un estudio de MIT (14), el Metro de Nueva York funcionó como potente vector de transmisión del Covid-19 en dicha ciudad, lo que implica que este tipo de transporte irá cediendo el paso a vehículos particulares, buses y motos contaminantes. Esto, a menos que tomemos la decisión de realmente invertir la pirámide de movilidad para desarrollar la infraestructura necesaria para que más gente camine y monte en bicicleta cómodamente, manteniendo la distancia necesaria para evitar transmitir el Covid-19 y demás pandemias por venir (15).

Con base en lo anterior, una ciudad como Medellín podría avanzar en el desarrollo de una súper infraestructura de aceras y ciclorrutas por toda la ciudad, incluyendo aceras anchas llenas de árboles y sombra. También se podría pensar en ciclorrutas con páneles solares (16) que protejan a los ciclistas del sol, que guarden energía durante el día e iluminen las calles en la noche, y que además sirvan para cargar bicicletas y vehículos eléctricos a bajo costo. Este tipo de iniciativas también generarían muchos empleos durante su construcción y además pondrían a nuestras urbes en el nivel más alto de sostenibilidad y mejora en la calidad de vida para nuestros ciudadanos.

Finalmente, el Estado puede desarrollar un programa masivo para ayudar a que muchas personas adquieran bicicletas eléctricas, siempre pensando en el desarrollo de una nueva industria local que maneje toda la cadena de suministro, desde la producción de las partes, el mantenimiento, hasta la disposición final de baterías y demás. De lo que se trata es de orientar a la movilidad sostenible como modelo de negocio para las ciudades.

Estas son solo algunas ideas que pueden contribuir a reorientar los esfuerzos públicos hacia una verdadera recuperación económica apalancada por medidas innovadoras. Cabe resaltar que no son las únicas, ni excluyen de plano otras medidas que deben ser complementadas por instrumentos que impulsen la innovación desde lo público.

Referencias bibliográficas

  1. Ver perfil aquí: https://www.linkedin.com/in/alejandrodelgado
  2. Ver perfil aquÍ: https://co.linkedin.com/in/camilogarciaduque
  3. Para ver cifras actualizadas, visitar: https://www.worldometers.info/coronavirus/
  4. Tomado del documento «Efectos Económicos y Sociales de la Crisis del COVID-19 y Alternativas de Política: Un Análisis para Antioquia y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA)» preparado por Eafit, Universidad EIA, UNAL MDE, Cámara de Comercio, y Proantioquia, con fecha abril 9, 2020.
  5. Ver: McKee y Stuckler, 2019. https://www.nature.com/articles/s41591-020-0863-y
  6. Ver medidas tomadas hasta ahora aquí: https://coronaviruscolombia.gov.co/Covid19/acciones-del-gobierno.html
  7. Ver: McKee y Stuckler, 2019. https://www.nature.com/articles/s41591-020-0863-y
  8. Ver: https://www.elnuevosiglo.com.co/articulos/04-2020-un-plan-marshall-criollo
  9. Ver: http://www.eje21.com.co/2020/04/fmi-acoge-con-beneplacito-medidas-adoptadas-por-el-gobierno-colomb iano-para-mitigar-la-propagacion-del-covid-19/
  10. Ver: https://www.colombiacompra.gov.co/compra-publica-innovadora/que-es-compra-publica-para-la-innovacion
  11. Ver: https://colombiatic.mintic.gov.co/679/w3-article-125648.html
  12. Ver: https://www.speedtest.net/global-index
  13. Ver ejemplo de Estocolmo: https://urbanictarena.se/about/
  14. Ver estudio aquí: https://papers.ssrn.com/sol3/Papers.cfm?abstract_id=3574455
  15. Ver estudio aquí:
    https://www.transformative-mobility.org/news/the-covid-19-outbreak-and-implications-to-public-transport-s ome-observations
  16. Ver ejemplo de Corea del Sur:
    https://www.fastcompany.com/3048661/this-south-korean-bike-highway-has-a-20-mile-solar-roof

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